Cada año recordamos el liderazgo de un personaje que no sólo fue pionero del desarrollo cooperativo en México, sino que llevó las riendas del progreso de nuestra cooperativa para situarla en el lugar que hasta ahora mantiene: Don Guillermo Álvarez Macías.

El 10 de diciembre de 1953, marcó el inició de un cambio, social y económico al que hoy recordamos como la Reestructuración Socioeconómica; encabezada por Don Guillermo Álvarez Macías; momento que significó un cambio en la visión de nuestra Organización.

En palabras del Lic. Guillermo Álvarez Cuevas, Director General de Cooperativa La Cruz Azul y parafraseando a Don Guillermo; su padre, éste decía que “toda modernización en las plantas era también humanizar el trabajo” es así que la cercanía con los trabajadores y los proyectos de la organización, generaron un respeto hacia su persona que provocó que la unión y la fraternidad se convirtieran en un estandarte dentro de la cooperativa y en las comunidades alrededor de los centros de trabajo.

Hoy sabemos que tanto la filosofía cooperativista como el origen de nuestra organización, nos interpelan a seguir poniendo al ser humano en el centro de nuestro quehacer sin olvidar que todo crecimiento debe generar también un desarrollo que mejore la calidad de vida de quienes trabajan en La Cruz Azul y su Núcleo Cooperativo.

Este aniversario estuvo engalanado por la ceremonia simbólica de presentación de trabajos de lo que será la Línea de Producción número 10 en la planta de Cruz Azul, Hidalgo con el objetivo de modernizar procesos, cuidar el medioambiente y ser aún más competitivos en el mercado del cemento.

Finalmente, como mencionó el compañero Héctor Lara, “trabajando en base a la unidad, trabajando con respeto, con congruencia y honestidad” podemos seguir construyendo una historia que nos permita continuar con la solidez y el compromiso no sólo de fabricar el mejor cemento de México, sino también de mantener viva la tradición de nuestra cooperativa para las nuevas generaciones.